Txema Trull: Freeride detrás de la cámara

El segundo nombre de Txema podría ser Freeride. Le apasiona la nieve polvo, la montaña y disfrutar del esquí con sus amigos. Es fotógrafo profesional conocido por el escenario del freeride nacional, y colecciona más de 10 años haciendo doble temporada viviendo entre el Valle de Arán y las montañas de Sudamérica. Sus fotografías han terminado cómo portadas de importantes revistas de esquí, han protagonizado cientos de reportajes y, a día de hoy, forman parte de la imagen de Baqueira Beret.

Tu relación con la montaña

¿Qué significa para ti el esquí y porqué escogiste vivir en el Valle de Aran?
El esquí es mi vida. Vivo para esquiar, mis amigos y trabajo son el esquí. Mi ritmo de vida consiste en seguir la nieve y las temporadas. Esquiar me encanta, es lo mejor que existe en el planeta. Empecé de pequeño, con 5 años, y desde entonces que he esquiado todos los fines de semana. Cuando acabé la universidad, busqué donde nevaba más del Pirineo, y descubrí el Valle de Aran. Clarísimamente acerté. ¡Esto es HOLLYWOOD!

Cuándo escogiste la fotografía, ¿en qué momento tuviste claro que ibas a enfocar las fotos al mundo del esquí y freeride?
Empecé como aficionado a los 16, hasta que me decidí a estudiar la carrera de fotografía. Al llegar a Baqueira, solo quería esquiar, y me estrené con FotoTur retratando a esquiadores por pistas. Poco a poco me fueron saliendo trabajos para Baqueira y otras revistas. Pero nunca ha sido una decisión premeditada, me fueron saliendo oportunidades hasta que al final puedo vivir mi pasión a través de mi profesión.

El freeride es tu pasión, pero fotografiar esos momentos no es tarea fácil. ¿Con qué dificultades te encuentras fotografiando esquiadores? ¿Nos podrías dar algún consejo para aquellos que quieran llevarse su cámara fuera de pista?
Dificultades hay muchísimas. Es necesario dedicar muchas horas a observar el entorno donde disparar. Muy importante escoger bien el día, requiere bastante planificación en función de la meteorología. Se necesita también mucha comunicación con cada esquiador y fundamentarse, sobretodo, en la seguridad del terreno fuera pista. Al final lo más importante es que nadie se haga daño por una foto. Rocas, avalanchas, precipicios… Hay que tener en cuenta todas las variables posibles. Recomiendo ir con buenos esquiadores, siempre te asegura las mejores fotografías. Y una vez terminada la sesión, no solo valorar las imágenes buenas sino plantearse el porqué de las malas, ser crítico con uno mismo.

Eres de los únicos que abre y cierra la estación casi cada día ¿te consideras el más enfermo de la nieve?
¡Esto era antes! Ahora, cada vez más, intento respetar los días de descanso, para poder recuperar bien. Aun así hay muchas mañanas que miro por la ventana y me digo “al igual” y no hay descanso que valga mientras haya polvorón en las montañas.

Sé que no soy el más enfermo, pero puede que alguno de los que más. ¿Qué pasa por tu cabeza frente a una línea difícil?
“Cuando llegue al final habré tenido el mejor regalo”, siempre esto. Pero antes de bajar, trato de concentrarme, visualizar un poco los movimientos que haré y tener claro qué hacer en caso de estar en peligro durante la bajada. Qué vías de escape tengo, dónde podré parar, si deberé esquiar por delante o detrás de la purga… intento analizar los peligros con los que me encontraré, las consecuencias de que me coja una avalancha durante la bajada, y decido. Podría decirte que visualizo todas las curvas como Aymar Navarro, pero la realidad es que no, solo las primeras jajaja. Eso sí, siempre que no haya ninguna esquiadora cerca que me nuble la vista “suuupri”.

Poca gente sabe la dificultad que tiene hacer una línea expuesta con todo el material de grabación a cuestas. Nos atrevemos a decir que tienes más nivel que muchos esquiadores profesionales… ¿por qué no compites?
“Pfff yo que sé…!” No lo considero una cuestión de nivel. Al final te acostumbras a esquiar con el peso del material en tu espalda. Excepto algún día rodando South Lines que sí se me fue de las manos, haciendo las líneas que hacíamos esquié bastante cargado. Pero es una cuestión de costumbre, y ya
llevo años. No compito porque no me acaba de gustar la sensación de que analicen tu bajada, ni los rifirrafes que puede haber entre compañeros. Prefiero hacer alguna carrera popular por el pirineo, en la que disfrutemos toda la comunidad sin presiones. En la montaña puedes vivir buenos, pero
también muy malos momentos.

¿Cuál ha sido tu mejor y peor experiencia esquiando?
¡Buuah! El feeling de paquetón esquiando con todos mis compañeros, días de adrenalina a fondo, de polsarraka épica, de desfassse y POWDER STORM… estas son mis mejores experiencias.
La peor vivencia de mi vida, evidentemente la del Mestre. Pero el tiempo, la actitud y las ganas lo curan todo. Debemos vivir por los que ya no están y aprovechar cada día como si fuera el último (esquiando por supuesto). Sonreírle a la vida, y pensar que cada día va a ser el mejor de tu vida.

Jordi Tenas “el Mestre” falleció en una avalancha en Argentina mientras dormía en la tienda junto a Txema. WeRideForJJ

Tu experiencia

¿Consideras importante confiar con tu conocimiento y experiencia cuando estás en la montaña? ¿Cómo y dónde los adquiriste?
Confiar en tu conocimiento lo es todo, y cuanto más vayas a la montaña más sabrás y mejores serán las decisiones que tomes. Ya sea para conocer donde ir a esquiar y encontrar la buena nieve, o como detectar los peligros básicos de la montaña. Lo que sé lo he aprendido de la gente con la que he esquiado, primero con el club, y después con compañeros de mi esquí diario. En alpinismo aún me queda mucho por aprender, mi metodología siempre ha sido salir a la montaña y rodearme de compañeros que sepan más que yo.

¿Alguna vez tu intuición te ha servido para escapar de un accidente en la montaña?
Al final la intuición fuera de pista te la da la experiencia. Si que el haber vivido más de una avalancha te advierte en posteriores ocasiones de cuándo y dónde hay que esquiar. Pero al final, la montaña es una lotería y puedes no acertar. Aún así, hay muchos días que un NO puede acabar determinando una jornada de esquí segura y sin accidentes.

Tus compañeros

¿Cómo construyes la confianza necesaria para esquiar con alguien a diario, y qué requisitos debe tener un buen compañero de montaña?
La confianza se construye esquiando. Que alguien te proporcione seguridad esquiando es el mejor indicativo para mi. Cuanto más complicada es la actividad, más confías en el que te acompaña y menos candidatos encuentras para hacer esa actividad. El mejor compañero es el que no requiere que estés pendiente de él, con miedo a que la líe. Alguien que no tengas que estar vigilando porque sufres por él y, que ante cualquier situación de peligro, sepa reaccionar y actuar en consecuencia.

¿Alguna anécdota en la que tener la persona adecuada a tu lado haya marcado la diferencia?
Sobretodo en aspectos positivos, cuando viajando alguien me enseña sitios nuevos en los que sabe que encontraré buenas condiciones. Llegas al sitio y te dices “buah, triunfada máxima” con una sonrisa de oreja a oreja, y aquí es donde está la diferencia.

Tu equipo

¿Confías en el material que usas a diario? Cuéntanos alguna situación en la que gracias
a él hayas salido ileso de la montaña.
Obviamente, el material es determinante, tanto la ropa como el material duro. Los esquís y las botas es importante tenerlos a punto e impecables, y del mismo modo la ropa. He estado muchas horas en la montaña pasando poco frío por ir bien equipado. La única situación en la que salí ileso de verdad fue en Argentina, gracias a la calidad del saco en el que dormía conseguí sobrevivir a la avalancha. Entre otros factores, seguro que fue determinante.

¿Cuáles son tu criterios al elegir la ropa y qué características aprecias más? Nómbranos tus productos favoritos de Helly Hansen.
Para escoger la ropa aprecio las características en función de la actividad. Mi chaqueta y pantalones de subir a pistas son prendas abrigadas, para los días que sé que sudaré menos. A diferencia de los que uso en días que salgo de excursión y estoy foqueando durante horas, que uso la ropa de montaña. Es más ligera, me cabe en la mochila sin ocupar espacio y los pantalones son más duros para soportar roturas de los crampones. Mi chaqueta favorita es la Odin 9, y los pantalones los Expedition con tejido professional (el más resistente).

Proyectos de futuro

¿Qué proyectos tienes en mente para la próxima temporada de invierno y verano?
Ojalá podamos repetir South Lines en verano, es el proyecto más importante que tenemos previsto. Y para esta temporada pretendo esquiar hasta Junio como el año pasado y vivir muchas aventuras por aquí. Me encantaría viajar a Japón, pero me conformo con pillar todo el paquetón del pirineo.

¿Crees que existen limites en el freeride? ¿Cómo te imaginas el futuro del esquí y hasta qué edad te ves esquiando?
El freestyle se está introduciendo cada vez más en el mundo del freeride, cuantos más trucos en cada línea mejor. Puede que en un futuro pase con el alpinismo y acaben surgiendo nuevas disciplinas. El futuro del esquí me lo imagino lleno de polsarraka, sin cambio climático. Nevará mucho seguro, y pienso estar esquiando hasta que me muera.

¿Qué piensas en el telesilla?
¡Pfff…! Son tantas horas, tantos días, tantos años, tantos países, tantos remontes… Yo qué see… Pero los EPIC DAYS siempre pienso dónde iré, y si la gente ya ha ido o no, dónde habrá mejor nieve, con quién iré, cómo gestionar el grupo, a quién dejar atrás y a quién no… O pienso en la roca que
acabo de casi planchar, cómo lo haré para plancharla perfect y regalarme al máximo en el “rondón” que me haré en la siguiente bajada.

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