Un final de temporada diferente (Temp. 20-21)

Lunes 5 de Abril, subimos a pistas sabiendo que será el último día de esquí en estación. Pero… ya que es el último día, hagamos que sea diferente ¿no? ¿El plan? Realizar un DESCENSO POPULAR. Una bajada de 900 metros de desnivel a máxima velocidad, con seguramente más de una caída, choques entre participantes y lo mejor de todo más de uno/a bajando y dándolo todo EN BAÑADOR.

Aunque ha sido la temporada más atípica de la historia, con poco trabajo e incerteza por la situación actual de pandemia, ¡cuántas alegrías, jornadas laborales, días épicos, km y km de esquí y de bajadas disfrutonas que nos ha regalado la estación…!

Hay que reconocer que los que hemos estado aquí viviendo, hemos tenido la gran suerte de poder seguir subiendo a pistas y continuar disfrutando de nuestro deporte favorito gracias a que Baqueira Beret ha mantenido sus instalaciones abiertas, a pesar de que gran parte de sus clientes no pudieran llegar… ¡qué privilegiados hemos sido!

Es cierto que durante esta Semana Santa hemos podido dar alguna que otra clase, consiguiendo trabajar mientras jugábamos con los cambios de nieve dura y papa.
A primera hora: la nieve dura como un peñón (como tuvieras alumnos de iniciación, obligado evitar a toda costa una caída, o tu cliente bajaba bastantes metros haciendo el PINGÜINO por la pista), y a partir de las 12 a esquiar nieve “papa” (cambio de chip y muuucha paciencia, toca esquiar SUAVE y apretar lo justo en cada fase de la curva).

Pero sin tener en cuenta estos últimos días, durante la temporada hemos tenido jornadas en las que prácticamente esquiábamos solos, hacíamos una bajada tras otra sin cruzarnos con nadie, y los pocos que nos cruzábamos nos encontrábamos sin querer en la cola del Mirador o del huevo en 1500… el nuevo punto de encuentro de esta temporada. Puede que eso nos haya incluso unido más y conseguido juntar a los diferentes “grupos de temporeros”, logrando más charlas en la silla y más ratos de esquí juntos.
Todos sacamos vivencias positivas de esta “pobre” temporada, pero la finalizamos confiando en que la próxima será mucho mejor y, sobretodo, con todos vosotros pudiendo disfrutar del esquí, la estación y sus rincones mágicos.
El último día

Hacía días que la recta final de la temporada asomaba en el horizonte con la llegada de la Semana Santa, irrumpiendo en todos nosotros con una mezcla de nostalgia, tristeza y a la vez alegría.
LUNES 5 DE ABRIL, subimos a pistas sabiendo que será el último día de esquí en estación, último día de clases con clientes, último día de subidas en telesilla, último día de bajadas con esquís de pista, último día con vistas a todo el Valle, último día de forfait en Baqueira…

Pero… ya que es el último día, hagamos que sea diferente ¿no?

Y así acabó siendo. Algún organizador que desconozco se encargó de mandar un mensaje a los esquiadores convocándolos arriba del Cap de Baqueira a la 13:30. ¿El plan? Realizar un DESCENSO POPULAR todo aquel que quisiera, desde arriba de la silla de Mirador hasta el final de “la uno” (pista que llega al telecabina de 1500). Una bajada de 900 metros de desnivel a máxima velocidad, con seguramente más de una caída, choques entre participantes y lo mejor de todo más de uno/a bajando y dándolo todo EN BAÑADOR.
El primero que llegue a meta ¡premio!, sin limitaciones de velocidad ni línea.

Muchos de nosotros ya teníamos en mente hacer la última bajada de la temporada en bañador, ¡pero no contemplábamos que los participantes querrían llegar todos primeros!.

EL DESCENSO

Para que no fuera una matanza descontrolada entre participantes hubo primero 100 m de carrera a pie hasta llegar a los esquís. Coger el material, calzárselo con la mayor rapidez posible y ENCARAR LOS ESQUÍS LÍNEA RECTA hacia abajo. De manera que los primeros segundos jugaban un papel importante: el que lo diera todo saldría antes con posibilidad de llegar también el primero.

Los que no participamos, nos distribuimos a lo largo de la línea a descender, para disfrutar del espectáculo y animar a los corredores. Tanto chicos como chicas, snowboarders y esquiadores descendiendo al mismo tiempo a máxima velocidad de arriba a abajo de la estación.
Fue emocionante ver a compañeros y compañeras bajando a casi 100 km/hora, alguno de ellos en bañador o ropa interior. Disfrutamos de sus caras de velocidad, posiciones aerodinámicas, alguna que otra caída y de la sensación de aceleración que transmitían al pasar por delante como flechas.

LA ÚLTIMA BAJADA

Los que no participamos en el descenso, decidimos unirnos a una última bajada en bañador para cerrar por todo lo alto la temporada. Los que no venían preparados/as de casa acabaron en ropa interior y los previsores/as en bikini o bañador.

¿Se convertirá en tradición?

Este año porque estamos en plena pandemia y debíamos evitar aglomeraciones pero… puede que el año que viene, si ha mejorado la situación, podamos repetirlo con más participantes y mejor organización… cientos de esquiadores bajando en bañador por la estación como celebración final de temporada.

Y vosotros, ¿habéis tenido la suerte de poder hacer una última bajada?. Será la última o ¿aún nos queda alguna SORPRESA BLANCA por llegar al Pirineo?

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